Los pabellones con alto impacto en el público dentro de la Feria del Libro

La Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2026 luce una disposición amplia, con un buen diseño de sus espacios y una redistribución de los pabellones. Entre ellos, tres han sobresalido por su propuesta estética, su programación y la asistencia de público de diversas generaciones: los pabellones de Panamá, José Mármol y Cómic.

El pasado fin de semana la feria se vio colmada de visitantes, en especial en los pabellones de Editores y Libreros, Literatura Infantil, Lectura y Editores, así como en los auditorios de los museos de Historia Natural y de Historia y Geografía. La gente desbordó el ámbito ferial y ahora el evento entra en su segunda semana final, con afluencia de público escolar desde este lunes en las mañanas y primeras horas de la tarde.

El Pabellón de Panamá, país invitado de honor, es una de las propuestas más amplias y destacadas en la historia de los pabellones nacionales de la Feria del Libro.

Ubicado frente al Museo de Historia Natural, fue levantado desde cero y presenta en su interior elementos representativos de la identidad cultural panameña, como el atuendo típico de sus bailarinas folclóricas, el sombrero de Panamá y otros símbolos nacionales. En su extremo izquierdo dispone de un anfiteatro para presentaciones literarias y encuentros, equipado con pantalla y buen sistema de sonido.

El espacio exhibe una amplia selección de literatura panameña organizada por géneros, con títulos de autores premiados en certámenes nacionales y a precios accesibles. En el lado derecho funcionan una estación de café y un módulo de exposición fotográfica con elementos culturales y literarios.

Para quienes han visitado durante muchos años los pabellones nacionales de la feria, se trata de una de las propuestas más cuidadas y completas de esta categoría.

Otro pabellón de estética cuidadosamente trabajada es el dedicado a José Mármol, poeta homenajeado de esta edición. Está emplazado frente al Museo del Hombre Dominicano y también fue construido desde sus cimientos. Durante años, la feria ha instalado los espacios de los escritores homenajeados en áreas de los distintos museos e instalaciones de la Plaza de la Cultura.

La fachada rinde tributo a su primer libro de poesía, El ojo del arúspice, publicado en 1984 por la Colección Luna Cabeza Caliente, dirigida por el poeta Alexis Gómez Rosa.

En el interior, el visitante encuentra:

El Pabellón del Cómic, coordinado por Leorian Ricardo, Willians Valerio, Marileidy Pérez y Estefany Then, tiene notable impacto entre el público, particularmente el juvenil. Este año cuenta con un espacio considerablemente más amplio, instalado entre los museos del Hombre Dominicano y de Historia y Geografía.

El acceso del público es permanente y sus actividades registran una concurrencia considerable, en correspondencia con la popularidad del género entre las nuevas generaciones.

Fuente: En Segundos

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