Trabajar como conductor de autobús en la ciudad de Nueva York es uno de los empleos más deseados por muchos inmigrantes, especialmente dominicanos, que llegan a Estados Unidos buscando estabilidad económica, beneficios y una mejor calidad de vida.
Sin embargo, detrás del uniforme limpio y del aparente orden del trabajo, existe una rutina cargada de disciplina, responsabilidad y situaciones peligrosas que pocos conocen.
En una entrevista realizada al dominicano Alex Ramírez, conductor de la Autoridad Metropolitana de Transporte de Nueva York (MTA), este explicó cómo llegó a convertirse en operador de autobús y cómo ha sido su experiencia durante más de cinco años trabajando en una de las ciudades más exigentes del mundo.
Según contó, nunca soñó con ser chófer de autobús, pero al llegar a Estados Unidos comenzó a aplicar a diferentes empleos gubernamentales buscando seguridad laboral y estabilidad económica.
Ramírez aseguró que una de las partes más difíciles del trabajo no es manejar el autobús, sino adaptar el estilo de vida personal a las exigencias del empleo.
Explicó que su preparación comienza desde la noche anterior, ya que debe acostarse temprano para poder levantarse alrededor de las 4:30 o 5:00 de la mañana y estar listo para iniciar su jornada a las 6:00 a.m.
También destacó que muchas personas abandonan el trabajo porque no logran dejar atrás la vida nocturna, las salidas frecuentes y otros hábitos incompatibles con la responsabilidad que implica transportar diariamente a cientos de pasajeros en Nueva York.
Para manejar autobuses en Nueva York se requiere una licencia CDL Class B, además de aprobar exámenes relacionados con pasajeros, frenos de aire y conocimientos generales de conducción comercial.
El entrevistado explicó que el proceso de contratación puede variar mucho: algunas personas reciben llamadas pocas semanas después de aplicar, mientras otras pueden durar años esperando una oportunidad.
Además, indicó que mantener un récord limpio es fundamental. Tener puntos en la licencia o antecedentes penales puede afectar seriamente las posibilidades de ser contratado.
Aunque Alex aseguró que personalmente no ha sido víctima directa de hechos violentos, confesó que ha presenciado tiroteos, peleas dentro de autobuses, pasajeros heridos y otras situaciones peligrosas mientras trabaja.
Cuando ocurren conflictos dentro del autobús, los conductores deben seguir estrictos protocolos de seguridad, incluyendo detener el vehículo, abrir las puertas, mantener la calma y contactar al 911 y a sus supervisores.
Uno de los puntos que más llama la atención es el salario. Según explicó el conductor, el trabajo paga por hora y una persona que inicia puede generar entre US$60 mil y US$80 mil anuales en su primer año, dependiendo de las horas trabajadas.
Además, señaló que muchos empleados logran superar los US$100 mil anuales gracias al tiempo extra y otros beneficios.
Actualmente, el pago inicial ronda los US$24 por hora, mientras que luego de varios años el salario puede superar los US$40 por hora. A esto se suman beneficios como seguro médico, fondo de retiro y estabilidad laboral.
Aunque muchos consideran este empleo como una oportunidad soñada, Alex Ramírez dejó claro que no cualquiera logra mantenerse en el puesto.
Para él, la clave está en la disciplina, la paciencia y la capacidad de seguir instrucciones.
“El trabajo puede ser casi perfecto, pero el mayor obstáculo somos nosotros mismos”, expresó durante la conversación.
Fuente: En Segundos
