La barra de abogados del mayor general Adán Cáceres Silvestre ha vuelto a la carga en el juicio de fondo, presentando una serie de evidencias que, según afirman, demuestran la fragilidad de la acusación presentada por la Procuraduría. Mediante un despacho periodístico, los juristas señalaron que el proceso está viciado por irregularidades en auditorías oficiales y contradicciones internas del órgano acusador.
La defensa cuestionó duramente la labor de los peritos del Ministerio Público, citando declaraciones dadas bajo juramento en audiencias públicas:
La defensa también desglosó inconsistencias respecto al manejo operativo del Cuerpo de Seguridad Presidencial (CUSEP) y la titularidad de bienes:
Uno de los puntos más críticos señalados por la defensa es el manejo de los fondos de inteligencia. Los abogados presentaron certificaciones de la Contraloría y la Dirección General de Presupuesto que establecen la imposibilidad legal de suministrar registros detallados sobre estos fondos debido a su naturaleza de seguridad nacional. A pesar de esto, el Ministerio Público mantuvo la imputación por irregularidades en este renglón.
«Estas inconsistencias demuestran que la acusación carece de coherencia interna y está sustentada en omisiones, errores y contradicciones que deben ser valoradas por el tribunal», concluyó la defensa.
El proceso continúa desarrollándose en el Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, donde se espera que los jueces evalúen la solidez de estas pruebas frente al expediente presentado por la Procuraduría.
Fuente: En Segundos
