En una jornada de alta intensidad legislativa, el presidente Luis Abinader promulgó anoche la Ley 30-26. Esta nueva legislación está orientada a blindar la estabilidad macroeconómica de la República Dominicana mediante un paquete de medidas de crecimiento, simplificación fiscal y mitigación de choques externos.
La normativa fue aprobada de urgencia por el Congreso Nacional en tiempo récord durante la mañana del mismo día. Su impulso responde directamente a los riesgos económicos derivados de la reciente crisis internacional y las tensiones bélicas de las últimas semanas entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Aunque recientemente se anunció un alto el fuego y el inicio de negociaciones diplomáticas, las autoridades dominicanas justificaron la urgencia de la ley debido a los persistentes factores de incertidumbre que amenazan los precios del petróleo, la inflación y los mercados financieros globales.
«Este conjunto de medidas permitirá al Estado captar entre 40,000 millones y 50,000 millones de pesos adicionales, recursos que serán utilizados para fortalecer la economía, preservar programas sociales y garantizar la continuidad de inversiones estratégicas», adelantó el ministro de Hacienda, Magín Díaz.
La Ley 30-26 introduce cambios estructurales en el Impuesto Sobre la Renta (ISR) tanto para individuos de altos ingresos como para grandes corporaciones, además de ajustar gravámenes a consumos específicos y servicios digitales:
Para contrarrestar el impacto del endurecimiento fiscal, el nuevo marco legal incorpora una serie de alivios orientados a la regularización de deudas, el apoyo a sectores estratégicos y la modernización del aparato productivo nacional:
La Ley 30-26 también flexibiliza ciertas cargas impositivas con fines de equidad social y dinamismo comercial:
Fuente: En Segundos
