El teatro es un gesto infinito. El teatro, cuando tiene las esencias de su capacidad de transformación, entonces no es un espectáculo ni parte de una cartelera.
Su accionar en escena nos conduce a experiencias y sensaciones. Muchas veces, el espectador desprevenido que llega a su asiento desconoce que estas experiencias formarán parte de su trayectoria.
Cuando se acude al teatro, se asume una actitud indefinible que marca con experiencias y recorridos de vida, expresados en su tonalidad más variada y fascinante, dejando su relación de historias, sus impactos, sus enseñanzas, sus sentidos y sinsentidos, tal cual es el tesoro que aporta.
El percusionista aparentaba ser una de las ofertas teatrales del Festival Internacional de Artes Escénicas, escapando del esquema esperado por cuanto no es solamente teatro. Aparenta ser uno de los dos monólogos del programa, con dos paradas en Sala Ravelo, pero resulta que Gorsy Edu, artista de múltiples talentos (actor, músico, bailarín, contador de historias, educador popular, campeón de sable y coreógrafo de escenas de acción). Edu, nacido en Ebebiyín (Guinea Ecuatorial), vive en España desde el año 1996.
El espectáculo es considerado una obra de “teatro total”. Bebe directamente de las técnicas y dinámicas de la cultura Alah (o cultura de la “casa de la palabra”) de Guinea Ecuatorial, donde no existen barreras rígidas entre disciplinas.
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Se amalgaman en este acto, orgánicamente, cuatro factores: narración oral y cuentería ancestral, la danza tradicional africana, la música en vivo, actuando el cuerpo y la voz del propio actor como extensiones rítmicas, y el logro de una interactividad absoluta, en la cual el público rompe su rol pasivo para convertirse en el coro y en parte de la banda sonora del viaje.
El percusionista no captura la atención de su espectador: la subyuga, la atrapa con fuerza a partir de un espectáculo que, apelando a muchos recursos —desde la danza hasta la música del retumbar profundo de los tambores del África natal de nuestros ancestros—, pasando por un cautivador carisma para contar historias, referir enseñanzas de tiempos idos y exponer leyendas orales de una fuerza aleccionadora, resulta difícil de encuadrar en los cánones de una crítica teatral.
Las citas en cursivas, son parte de las enseñanzas que transmite este artista de la escena:
Este artista, este atleta, desarrolla un performance que parecería teatral, que no tiene respiro, que abraza al público con la esencia aleccionadora de su historia, al tiempo que la adereza con una fuerza radical o tierna al tocar los tambores de todo tipo.
El trabajo del crítico para describir, evaluar y pontificar sobre lo que este hombre hace en el entablado correspondería a lo esperado. Pero ¿lo de Gorsy Edu es una función teatral, con los efectos esperados de una representación? Pues no.
Su grandeza, además del rítmico sonido de los 14 instrumentos que conforman la escenografía-utilería, estriba en su mensaje, en la trascendencia de sus leyendas orales:
Las lecciones de Gorsy Edu, en un castellano de acento andaluz, enseñan:
El percusionista es un espectáculo creado por Gorsy Edu y estrenado por vez primera en Madrid en 2008, pensado como instrumento de educación vital, de inspiración de vida, de entrega de un legado de tradición cargado de enseñanza y sabiduría.
El espectáculo, que obtuvo el premio al mejor espectáculo teatral de la Asociación de la Prensa de Guinea Ecuatorial, bebe de las técnicas y las dinámicas escénicas de la cultura fang, propia, entre otros países, de Guinea Ecuatorial.
El montaje se ha visto en once países de África, Europa y América y es la creación surgida cuando recibió una beca para profundizar en su formación artística.
A partir de El percusionista, ha estructurado el proyecto de difusión e intercambio cultural Eduk’Art, con talleres de danzas africanas, de percusión y de oralidad, entre otras actividades.
Gorsy Edu se luce en la interpretación de sus instrumentos:
Cuando un cocinero prepara un plato, lo prueba primero; lo mismo hace un músico o un escultor con su obra. Entonces, cuando un ser humano coge un arma para matar a otro, ¿por qué no lo comprueba primero en sí mismo?”.
El percusionista pasa en el programa como una presentación teatral internacional de amplia trayectoria, pero insistimos: no es eso.
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Gorzy Edu es un gestor educativo que apela al arte como forma de transmitir el legado y la enseñanza de sus ancestros, logrando un espectáculo integral, que envuelve al público, que lo hace partícipe y que deja una sensibilidad y una conciencia que no se pueden describir en una crítica teatral.
Es un trabajo que supera lo escénico, lo teatral, que incursiona en la lección de vida, en el descubrimiento étnico, en el profundizar en culturas que hemos tenido ignoradas o lejanas. Su principal aporte: nos enseña a cómo vivir plenamente, con justicia, humildad y respeto a los demás y al ambiente. Y eso no es teatro. Es vida ejercida a plenitud.
Este trabajo es uno de los aportes invaluables del Festival Internacional de Artes Escénicas.
Autoría e interpretación: Gorsy Edu
Composición e interpretación musical: Gorsy Edu
Iluminación y sonido: Félix Garma y Lander
Carpintero, vestuario y atrezo: Matilde Gerona Trillo
Diseño gráfico: Aloha Lorenzo
Fotografías: Gabriel Ortíz, Joan, Ruben Mosuy, Sara Martín López y Ximo Bueno
https://gorsyedu.es/wp-content/uploads/2026/04/DOSSIER-EL-PERCUSIONISTA.pdf
https://www.barcelona.cat/grec/arxiugrec/es/espectaculo/el-percusionista
Fuente: En Segundos
