Un reportaje de la periodista Jessica Hasbún ha sacado a la luz el análisis de más de 60 horas de grabaciones de cámaras de seguridad de la fatídica noche del pasado 8 de abril, cuando el colapso de la emblemática discoteca Jet Set cobró la vida de 236 personas y dejó más de 180 heridos.
Las imágenes reconstruyen, segundo a segundo, la transición de una noche de fiesta y música en vivo a un escenario de horror y muerte que ha marcado un antes y un después en la República Dominicana.
La noche transcurría con normalidad bajo los acordes de Ruby Pérez, quien se encontraba en tarima ante un establecimiento a máxima capacidad. Sin embargo, el análisis minucioso de la cámara 06 revela momentos de tensión previos al desastre.
Minutos antes de la tragedia, se observa a Maribel Espaillat, una de las propietarias, en el área de bares. El video captura gestos sutiles: miradas inquietas hacia el techo y señales de duda que, en medio de la música, nadie logró interpretar a tiempo. Poco después, el derrumbe transformó la alegría en oscuridad y caos total.
El material audiovisual muestra escenas desgarradoras de sobrevivientes intentando escapar entre los escombros. Entre los testimonios visuales más potentes se encuentra el de Gregory Adames, encargado de reservas del establecimiento.
A pesar del dolor que emana de las imágenes sin sonido, el reportaje destaca la solidaridad inmediata. Las cámaras captaron a civiles levantando escombros con sus propias manos y regresando al área de peligro para rescatar a quienes permanecían atrapados.
Este archivo de 60 horas no solo sirve como un registro histórico de la tragedia, sino como una evidencia sin filtros que las autoridades y la sociedad dominicana analizan ahora para buscar respuestas y justicia ante una de las catástrofes más grandes registradas en un centro de diversión del país.
Fuente: En Segundos
