La República Dominicana amaneció temblando este 27 de septiembre. En un lapso de apenas 21 segundos de diferencia, dos sismos independientes remecieron zonas opuestas del territorio nacional, uno en el nordeste y otro en el suroeste, reactivando la preocupación ciudadana por la actividad sísmica que atraviesa constantemente el país.
A las 6:06:47 de la mañana, un sismo de magnitud 4.10 en la escala de Richter tuvo su epicentro en las cercanías de Bohechío, en la provincia San Juan, específicamente en la zona de Los Fríos. Según los datos registrados, el evento se produjo a una profundidad de 6.2 millas (unos 10 kilómetros), lo que se considera un sismo relativamente superficial y, por tanto, con mayor capacidad de sentirse en las comunidades cercanas como Arroyo Cano, Arroyo Grande y San Juan de la Maguana.
El punto exacto del epicentro se ubicó en las coordenadas 18.880° de latitud y -71.010° de longitud, a unas 87 millas de distancia del punto de referencia utilizado para la medición.
Apenas 21 segundos más tarde, a las 6:07:08 de la mañana, otro sismo remeció la zona sur de Sánchez, en la provincia Samaná, esta vez con una magnitud de 4.26. Este segundo evento se registró con una profundidad considerablemente mayor, de 16.5 millas (alrededor de 26.5 kilómetros), y su epicentro se localizó en las coordenadas 19.209°, -69.534°, cerca de la Bahía de Samaná, a 51 millas del punto de referencia.
La zona donde ocurrió este segundo sismo se encuentra próxima a comunidades como Arroyo Barril, Rancho Español y Las Terrenas, un área que históricamente ha registrado eventos sísmicos de distinta intensidad debido a su cercanía con la Falla Septentrional, una de las principales líneas de fractura tectónica que atraviesan el norte del país.
Ambos movimientos se ubican dentro del rango que los sismólogos clasifican como «sacudida notable de objetos en interiores», es decir, temblores que suelen percibirse con claridad por la población pero que rara vez generan daños estructurales significativos por sí solos. Hasta el momento no se han reportado heridos ni afectaciones materiales en ninguna de las dos zonas.
República Dominicana comparte la isla La Española con Haití sobre un complejo límite entre la placa del Caribe y la placa de Norteamérica, lo que convierte al territorio en una zona de actividad sísmica constante, con eventos que se registran prácticamente a diario en distintas provincias del país.
Fuente: En Segundos
